Cisticercosis, la infección de la tenia que vuelve a España

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La cisticercosis, una infección causada por quistes larvales de una tenia de cerdo, es la principal causa de convulsiones y epilepsia en muchas partes del mundo. Ahora, investigadores del Instituto de Salud Carlos III han evaluado por primera vez el impacto de las hospitalizaciones por cisticercosis en España. Los resultados, que se publican en escriben en ‘PLOS Neglected Tropical Diseases’, muestran que Murcia, Navarra y Madrid son las comunidades donde más casos se detectan.

La cisticercosis se considera la causa prevenible más frecuente de epilepsia en todo el mundo. En Europa, los casos se han vuelto más comunes en los últimos años debido a los viajes y movimientos migratorios desde países donde la tenia es endémica. En España, no existe un sistema de vigilancia para controlar la cisticercosis humana.

La doctora Zaida Herrador, del Instituto de Salud Carlos III en España, y sus colegas analizaron retrospectivamente los casos codificados como cisticercosis de 1997 a 2014 en el Conjunto Mínimo Básico de Datos de las Altas Hospitalarias. Calcularon las tasas de hospitalización, determinaron características clínicas comunes y estudiaron las tendencias a lo largo del tiempo en las 1.912 hospitalizaciones con cisticercosis.

El 7,6 por ciento de todos los casos clínicos de cisticercosis fue en niños menores de 15 años

Entre 1998 y 2008, hubo un número creciente de hospitalizaciones con cisticercosis, con un pico en 2008 y luego disminuyendo las tasas hasta 2014. Esta información fue paralela a los cambios en la tasa de migración externa a España. El 7,6 por ciento de todos los casos clínicos de cisticercosis fue en niños menores de 15 años.

En general, el grupo de edad de 16 a 44 años fue el más representado y los diagnósticos asociados más frecuentes fueron epilepsia y convulsiones, hidrocefalia y encefalitis. La región de Murcia tuvo la tasa de hospitalización más alta, 13,37 hospitalizaciones por cada 100.000 habitantes, seguida de Navarra y Madrid.

Cómo se infecta el hombre
Los seres humanos pueden contraer cisticercosis por ingestión de huevos del parásito emitidos con las heces de personas infestadas, por vía fecal-oral, o por autoinfestación a partir de la ruptura de los segmentos en que se divide el cuerpo de las larvas adultas alojados en el intestino del mismo hospedador.

En ambos casos, el embrión liberado del huevo penetra la pared del intestino y es transportado por los vasos sanguíneos a cualquier lugar del cuerpo, donde se desarrollan los quistes. La ubicación definitiva suele ser preferentemente el tejido cerebral, aunque también pueden ubicarse en tejido subcutáneo o en órganos como hígado, riñones y ojo.

Es importante su presencia en el sistema nervioso central, con fuertes dolores de cabeza, desorientación y, en los casos graves, convulsiones, parcial pérdida de la memoria y hasta la muerte

La sintomatología depende de los órganos involucrados. Es importante su presencia en el sistema nervioso central, con fuertes dolores de cabeza, desorientación y, en los casos graves, convulsiones, parcial pérdida de la memoria y hasta la muerte. El tratamiento médico, siempre y cuando no se requiera cirugía, se realiza con medicamentos antiparasitarios.

A pesar de la Directiva Europea 2002/99/CE que recomienda monitorizar la cisticercosis animal, de acuerdo con la situación epidemiológica, muchos países no informan estos casos, incluido España, aseguran los investigadores. Por ello, añade, se necesita una estrategia común para la recopilación de datos, el seguimiento y la presentación de informes, lo que facilitaría una imagen más precisa de la situación epidemiológica de la cisticercosis.