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Es el momento de traducir el conocimiento en fármacos innovadores para el alzhéimer

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Más de 105 fármacos experimentales se encuentran en desarrollo clínico en todo el mundo para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, una patología que afecta a afecta a más de 50 millones de personas en todo el mundo y que celebra su Día Mundial hoy 21 de septiembre. De estos 105 medicamentos, 25 están en 29 ensayos en Fase I, 52 en 68 ensayos en Fase II y 28 en 42 ensayos en Fase III, según se desprende del informe ‘Alzheimer’s disease drug development pipeline: 2017’, realizado por el Lou Ruvo Center for Brain Health (EE.UU.).

El alzhéimer es la principal causa de discapacidad en personas mayores en España, dado que la prevalencia e incidencia de esta enfermedad se incrementa a partir de los 65 años de forma «exponencial». Genera uno de los mayores gastos sociales, ya que el coste por paciente de alzhéimer se estima que ronda entre 27.000 y 37.000 euros anuales en España, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). En todo el mundo el gasto total ascendería hasta los 800.000 millones, cifra que ha aumentado un 35% en el último lustro.

Un estudio reciente sitúa ya al alzhéimer y a otras demencias como la segunda causa específica de muerte en España, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la demencia es el grupo de enfermedades que más han aumentado en mortalidad en los últimos años, tras haberse duplicado en los últimos 15.

«Estamos pues, ante una enfermedad que supone un gran reto sociosanitario y que, de no tomar medidas, supondrá un problema aún mayor en los próximos años. Puesto que aún no existe cura para esta enfermedad, mejorar los tiempos de diagnóstico y tomar medidas para lograr que la población envejezca de forma saludable, son actualmente las mejores medidas de las que disponemos para poner freno al alzhéimer», explica Sagrario Manzano, coordinadora del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN.

Mejorar los tiempos de diagnóstico y tomar medidas para lograr que la población envejezca de forma saludable, son actualmente las mejores medidas de las que disponemos para poner freno al alzhéimer

Por eso, según el informe ‘
Alzheimer’s disease drug development pipeline: 2017
‘, se necesitan urgentemente nuevas terapias para tratar a los pacientes afectados, así como para prevenir y disminuir el declive o mejorar los síntomas de la enfermedad. Además, tenemos que comprender el proceso de desarrollo de medicamentos para nuevas terapias contra el Alzheimer. Se ha estimado que la frecuencia de esta condición se reduciría en casi un 50 por ciento si el inicio de la enfermedad pudiera retrasarse 5 años.

Otro de los investigadores españoles destacados en la lucha contra esta enfermedad es José Luis Molinuevo, director Científico del Centro de Investigación Cerebral Barcelonabeta de la Fundación Pasqual Maragall. Este experto apunta que la comunidad científica se está moviendo «hacia un doble cambio de paradigma» para atajar el alzhéimer.

Biomarcadores
«Por un lado, el advenimiento de biomarcadores nos ha permitido redefinir la enfermedad, que ahora se puede identificar ‘in vivo’ a través de biomarcadores que son representantes de la patología. Por otro, el diseño mejorado de los ensayos, que incluye también biomarcadores para disminuir la heterogeneidad y nuevos enfoques estadísticos, nos permite probar nuevas vías de una manera más eficiente. Todos trabajamos juntos para derrotar el Alzheimer», detalla Molinuevo.

En este contexto, después de casi cuatro décadas de investigación básica, los científicos, entre ellos el director científico de la Alzheimer’s Drug Discovery Foundation, Howard Fillit, creen que «ahora es el momento de traducir este nuevo conocimiento en medicamentos novedosos para el Alzheimer».

«Hay muchos mecanismos de acción novedosos que se encuentran actualmente bajo investigación clínica, que incluyen neuroinflamación, neuroprotección, energía neuronal y epigenética. Además, con nuevos biomarcadores y otros avances, estamos llevando a cabo ensayos más rigurosos y eficientes. Estas nuevas moléculas están avanzando en su desarrollo clínico y espero que algunas tendrán éxito como nuevas medicinas para la prevención y el tratamiento de la enfermedad», concluye este experto.

Estas nuevas moléculas están avanzando en su desarrollo clínico y espero que algunas tendrán éxito como nuevas medicinas para la prevención y el tratamiento de la enfermedad

La enfermedad de Alzheimer afecta a unas 800.000 personas en España, y cada año se diagnostican unos 40.000 nuevos casos. Además, se prevé que el número de casos aumente en las próximas décadas. Y según la SEN, entre el 30 y el 40% de los casos de alzhéimer estaría sin diagnosticar, unas cifras que se elevarían al 80% en los casos de alzhéimer que aún son leves.

«Aunque la enfermedad no tenga cura existen tratamientos que, al menos por un tiempo, consiguen detener o ralentizar la progresión de la enfermedad. Por lo tanto, un tratamiento precoz permitiría estabilizar al paciente en las fases más leves de la enfermedad y retrasar la evolución unos años, lo cual es fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes», afirma Manzano.

Coste social
El alzhéimer no es solo la principal causa de discapacidad en personas mayores en España, sino que también es la patología que genera uno de los mayores gastos sociales: el coste por paciente se estima que ronda entre 27.000 y 37.000 euros anuales en España. Y, en todo el mundo, supondría un gasto total superior a los 800.000 millones, una cifra que ha aumentado un 35% en los últimos cinco años.

«Estamos ante una enfermedad que supone un gran reto sociosanitario y que, de no tomar medidas, supondrá un problema aún mayor en los próximos años. Puesto que aún no existe cura para esta enfermedad, mejorar los tiempos de diagnóstico y tomar medidas para lograr que la población envejezca de forma saludable, son actualmente las mejores medidas de las que disponemos para poner freno al Alzheimer», señala Manzano.

Estamos ante una enfermedad que supone un gran reto sociosanitario y que, de no tomar medidas, supondrá un problema aún mayor en los próximos años

Los especialistas prevén que esta situación vaya a más en los próximos años. «La evolución de la pirámide de población nos muestra cómo en los próximos 20 años la generación del «baby-boom» alcanzará la edad de jubilación. Este aumento de la población mayor, unido al aumento de la esperanza de vida y la cronificación de muchas enfermedades que antes presentaban una elevada mortalidad nos muestra un horizonte en el que el alzhéimer va a ser un asunto de una extraordinaria relevancia social, sanitaria y económica», declara Iñaki Artaza, presidente de la Fundación Envejecimiento y Salud de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.

Artaza hace hincapié en la necesidad de redoblar los esfuerzos en la investigación sociosanitaria relacionada con el alzhéimer. «Por un lado, se siguen dando importantes pasos en la investigación básica y clínica, pero no se ha de descuidar la perspectiva etaria de los afectados por esta patología, ya que las personas mayores son un colectivo con unas características especiales y, por este motivo, la investigación, en entornos sociosanitarios, a personas mayores con la enfermedad de alzhéimer es absolutamente necesaria».

Buscando pacientes

Quirónsalud Madrid está participando en un programa pionero de investigación internacional sobre prevención del Alzheimer que busca reclutar personas sanas a las que se les tomará una muestra de saliva para detectar si portan una variedad del gen de la apolipoproteína A4 (APOE4). «Estas personas tienen en torno a un 50 por ciento de posibilidades de desarrollar enfermedad de Alzheimer en los siguientes 10 años. Queremos encontrar a estas personas y proponerles participar de forma totalmente gratuita en el primer ensayo clínico a nivel mundial de fármacos para tratar de prevenir la aparición de Alzheimer», explica Rafael Arroyo, jefe del servicio de Neurología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid y del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo.

«En la actualidad los tratamientos contra el Alzheimer no son todo lo efectivos que desearíamos porque comenzamos a aplicarlos cuando la enfermedad empieza a mostrar síntomas. En esos momentos ya es tarde porque ya hay depósitos de la proteína beta-amiloide en el cerebro. Queremos detectar a las personas que portan la variedad del gen de la apolipoproteína A4 en su forma homocigótica por su alto riesgo de desarrollar la enfermedad y proponerles la participación en un ensayo clínico de fármacos preventivos que tratan de eliminar las placas de beta-amiloide». Asimismo, a los que porten esta variedad del gen en su forma heterocigótica se les realizará un PET cerebral para calcular su riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer.

El estudio se realiza en 190 centros de todo el mundo y busca conseguir un fármaco que pueda frenar la formación de placas de beta-amiloide en el cerebro que es una de las posibles causas de la enfermedad de Alzheimer, en sujetos que no hayan iniciado ninguna sintomatología cognitiva. Consta de dos ensayos clínicos: Generation 1 y Generation 2 donde se probarán nuevas medicaciones en proceso de investigación con la finalidad de prevenir la aparición de la enfermedad en personas cognitivamente sanas con un perfil genético que les hace susceptibles de desarrollar la enfermedad.

Para participar en este estudio existe una dirección de correo electrónico informativa disponible: prevención-alzheimer@nullquironsalud.es